miércoles, 27 de julio de 2011

EL TIEMPO DEL VIEJO CARLOS


El viejo Carlos, hoy me recordó que el tiempo en la vida tiene su tiempo, es el comienzo y el final, vacía puede estar la alforja, el camino va con la estrella que baja los recuerdos, amargos y también dulces, el caminante se aleja del inicio y toma la senda que lo conduce por veredas de azules y verdes esperanzas, el hombre miró tras su hombro, y vio como su caminar era una extensión grande de calores y de corazones tempraneros, volvió y ella estaba junto a él, es hora de tomarle su mano, de llevarla junto a mí, quiero apartar la tierra parte a parte, la miraré de frente y la besaré, es lo que no he hecho por largo tiempo, volveremos al arrullo de la reja, seremos enamorados nuevamente, es nuestra hora, el corazón me advierte que el tiempo que queda es para los dos, tenemos que hablar muchas cosas, el tiempo que paso allá quedo, es nuestra hora nuevamente. El viejo Carlos baja su cabezas, se ve pensativo y reflexivo, se ve como un auténtico príncipe azul, mas estirado que un maniquí, le miro y trato de entender como el tiempo va junto a él, el rio se ve turbio y él está decidido, se termina una etapa de su vida, es el viejo Carlos que mira como caminan los tiempos, es sabedor que el miedo no es compañero del que camina decidido, debe creer en sus deseos y marcar sus tiempos, el acaba de entender lo que muchos debiéramos entender, debemos aprovechar la llama en el momento en que el fuego está ardiendo con todas las fuerzas, es el tiempo que va y que no detiene su marcha, vuela como una canción que canta a todos, es como una carta que se lleva el viento a ninguna parte, no existe nada más bello que lo que logramos ver, aunque busquemos en nubes o arenas vanidosas, debemos aprender que si amamos, eso es aquí, camina viejo Carlos, es tu tiempo para recordar y para vivir, te miras y ves el camino recorrido, de lejos se ve más claro, nunca vuelve lo que ya paso, está en el recuerdo y te sirve para dar al caminar, es una idéntica fragilidad, puede que a muchos no les pueda gustar, pero la vida es como la ves pasar, tu vieja está allí, lo blanco y tú, fíjate, no sé si tienes más o menos que el de ayer, pero te guste o no, la vida junto a ti un buen rato caminó, como dices, es hora de seguir el paso que está allá, de incognito o de particular, gaste más o lo que tengas que gastar, es el tiempo que se ha de vivir, viejo Carlos, me has vuelto a enseñar, nada se tiene que perder, la vida es la vida y siempre tiene un momento para que vuelva a iniciar, lo que no debemos nunca olvidar, es que ahora debemos empezar, se debe declarar una nueva verdad, esa que garantice lo que siempre tenemos que vivir, el pasado, el presente y el futuro son tu vida y la mía por igual. Anda viejo Carlos, es hora de dar el paso final, tú aprendiste de la vida y sabes que el tiempo su tiempo ha de tener, no lo puedes desperdiciar, ella te espera hasta el final.
Adonis Palomar.

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