jueves, 16 de junio de 2011

PEQUEÑO FRASCO DE CRISTAL


Camino presuroso en medio de las sombras de la tarde, busco el final del día, mis pasos siguen unos tras de otros, sin pensar golpeo una pequeña botella que yace en medio de la callejuela, un pequeño frasco sin pretensiones mayores, triste y abandonado, nadie pareciera interesarse por una simple figura de cristal, sigo sin remover mis pensamientos, dos, tres, cuatro, cinco y otro paso más, de pronto, sin buscar explicación, detengo la marcha acelerada, no sé por qué, algo me retiene en el tiempo, se revuelven mis sentidos, un aroma me llega muy profundamente, vuelvo la mirada, ella está ahí, tirada sin pedir nada, como si esperara por su compañero, como estirando sus brazos, nuevamente el fuerte aroma remueve mis sentidos, pienso en cualquier cosa, pareciera ser mágico, el olor penetra por mi nariz, luego abro la boca y trago una suave bocanada de aire, está repleto de tu aroma, simple, sabroso, ¡um! aún recuerdo ese exquisito olor, trenza larga y mal de amores, estemos en el sur o en cualquier punto cardinal, sale el sol y voy buscando esos besos espirales, creo que marcan tus luces y esos graciosos huesos que se mueven al ritmo sofisticado del cadencioso hormigueo de la melodía , me disfrazo para declarar públicamente el amor a una sencilla pajareta, olvidos de rencores viejos, paso como ignorado, con viento y polvo, beso tu sombra, y recibo un eclipse total en mi respiro, otra vez ese dulce aroma, como el rocío que está a la salida, placer de dulzura y relajo, columpiándote en los alambres de la alegría, bailas como una cenicienta de porcelana, paso por el jardín de tu leal amistad, y veo lo sabroso de la vida, pasar y no verte, no puede ser, ese olor me enloquece y te siento muy cerca, es el perfume de todo lo tuyo, es una simple callejuela y te siento, no existe nada y estas cerca, el aroma me permite dejar el tiempo correr, se acerca el momento de los zapatos locos, es simple y no te puedo ignorar, la vos del músico que va pariendo melodías, se escucha con ecos donde se aleja el expreso de la tarde otoñal, donde van todos los ignorados, no somos tu ni yo, no sigamos especulando, la gente encantadora y todos aquellos que poco saben de todos, no logran ver nada, eres la predilecta, tienes un pañuelo sin arrugas, solo te siento, te llevo de la mano con tu encanto, pequeña felicidad de la vida, eres el cielo universal, es el olor que me hace pensar y parafrasear locuras, en medio de una simple callejuela, te siento y pareciera correr a tu encuentro, aquí estoy, parado en medio de una pequeña calle, no se ve nadie y pienso en ti, te recogeré y veré si estas allí, pequeño frasco de verdad, pequeño envase de cristal, que llevas adentro que me haces pensar, abro el portal de la ilusión y me llega tu olor, aroma a perfume de tu ser, eres tú, es la fragancia de tu cuerpo y el alma de verdad, sensible y de gran pasión, pequeño envase de cristal, me regalaste una sorpresa de verdad, el aroma ya está adentro de mi ser, casi te dejo tirado al igual que los demás, no podía ser, ella estaba en su interior, ahora podré seguir mi caminar, la llevo cerca, la llevo adentro, tú me regalaste el olor de esa mujer.
Adonis Palomar.

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